viernes, 30 de abril de 2010

De quien cantaba al amor en el que ya nadie cree


Andy Williams
(Iowa, 1927)

LOVE STORY

Where do I begin to tell the story
of how great a love can be?
The sweet love story
that is older than the sea.
The simple truth about the love
she brings to me. Where do I start?
With her first hello she gave a meaning
to this empty world of mine.
There'd never be another love, another time.
She came into my life and made the living fine.
She fills my heart.
She fills my heart with very special things,
with angel songs, with wild imaginings.



She fills my soul with so much love
that, anywhere I go, I'm never lonely.
With her along, who could be lonely?
I reach for her hand. It’s always there.
How long does it last?
Can love be measured by the hours in a day?
I have no answers now
but this much I can say
I know I'll need her
until the stars all burn away.
And she'll be there.

(Tema publicado en 1970 como banda sonora de una película con el mismo título. La música la compuso Francis Lai y la letra fue añadida posteriormente por Carl Sigman. Andy Williams la cantó como nadie, logrando así inmortalizarla)



HISTORIA DE AMOR

¿Por dónde debería empezar
el relato de cuán grande un amor
se puede llegar a convertir?
La dulce historia de un amor
que es tan antiguo como el mar.
Quizás diciendo que la simple certeza
de ser posible amar, ella me la revela a mí.
¿Es así como debería iniciarla?
¿Por dónde debo darle comienzo?
Tal vez afirmando que justo
desde el primer saludo le dio sentido
a la pobre existencia de mi mundo vacío.
No habrá otro amor ni debería haberlo,
como tampoco una nueva oportunidad.
Ella se introdujo en mi vida
e hizo que todo fuera mejor
colmándome de sueños el corazón.



Me seduce y llena por completo
con sus pequeños detalles,
sus canciones angelicales
y sus febriles ocurrencias.
Sabe saciar mi espíritu con puro amor
de tal modo que donde quiera que voy
ya no me siento solo. Con ella al lado,
¿quién podría sentirse abandonado?
Cuando le pido la mano, siempre está ahí
para entregármela sin pedir nada a cambio.
¿Cuánto tiempo durará este gozo?
¿Cuánto lleva ya durando?
¿Pero es que acaso puede el amor medirse
con las horas que el día y la noche devoran?
Por el momento no tengo respuestas.
Todo lo más que acierto a decir es saber
que la querré hasta el final del universo.
Y cuando las estrellas se apaguen,
ella seguirá aquí, muy adentro.

(Traducción de Andrés González Déniz)


Ryan O'Neal (Los Ángeles, 1941) y Ali MacGraw (Nueva York, 1938)

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