jueves, 9 de septiembre de 2010

De aquellos años febriles entre bohemios y flores


Pueblo marinero de Cadaqués

EN UN LUGAR DE LA COSTA BRAVA

Desde Port Lligat vienen a mí vaporosos ensueños
imaginarios al conocer que, junto a la casa
de Dalí en los años sesenta, se arremolinaban
jóvenes desastrados fumando hierba y bebiendo.


Port Lligat

Casa-Museo de Salvador Dalí en Port Lligat

Cuando me acerqué allí el aire me pareció quieto.
El célebre cucurucho de piedra dentro del agua
y los óvulos en lo alto de las paredes blancas.
Tanta vida como borbotó y ya no queda nada.


Salón amarillo en la mansión de Salvador Dalí

Piscina

La geografía hostil de la costa circundante
era la misma. Los rayos oblicuos del sol cayendo
en la tarde. Yo quería oír las risas y la música


Dormitorio de Salvador Dalí

Cap de Creus

en torno a una hoguera cercana. Pero eso fue antes
y el tiempo acaba sepultándolo todo menos
la memoria escrita sobre aquella época lúdica.


Dalí con la transexual Amanda Lear, su última pasión difusa

No hay comentarios:

Publicar un comentario